miércoles, 26 de octubre de 2005

Sentimiento hecho música

Sentimiento hecho música

Desde su niñez, a René Ovidio Parada la música ranchera le ha calado tanto en el alma que ahora a sus 71 años lleva ya escritas una veintena de canciones, las que ha grabado en un disco compacto, melodías que son transmitidas en algunas radioemisoras.

Reporte: Orsy Norberto Campos
Fotos: Maritza Santos
Hablemos El Diario de Hoy
Publicado el 23 de octubre de 2005


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Aunque las viviendas más pobres de la zona no cedieron a la fuerza del agua, muchas quedaron semiderruidas y con los suelos cubiertos de fango.

La música ranchera de los madrugones campiranos, allá en La Laguna, Chalatenango, y luego en Suchitoto, fue la que influyó de por vida a René Ovidio Parada, quien con mucho orgullo nos habla ahora de su primer disco compacto titulado “El Pulgarcito”.

Su grabación es una obra musical que incluye una veintena de canciones, las que él escribió y compuso; no las canta, pero les hizo la letra y el arreglo armónico. Prácticamente él es el creador intelectual.

Lo que más destaca de estas canciones es que todas son originales; de hecho, él las ha registrado en la propiedad intelectual, del Centro Nacional de Registros (CNR), lo que le permite legalmente exigir sus derechos de autor frente a cualquier plagio o copia pirata.

Sus canciones escritas con mucha inspiración romántica han sido influenciadas por sus experiencias de la vida, así como de amores pasados, de sus alegrías y tristezas; también de sus andadas por los pueblos donde daba serenatas.

En cuanto a los autores que de una u otra manera han influido en su arte están los mexicanos Pedro Infante y Luis Pérez Meza (conocido como el trovador del campo), entre otros. Sin embargo, él asegura que ninguna de sus canciones tiene semejanza con las que cantaron esas estrellas consagradas o algún otro artista de la música ranchera.

Una vida por la música
Sus primeros intentos de escribir música ranchera fueron cuando tenía 15 años. “La música vibra en mí desde pequeño”, menciona René Ovidio Parada, quien sin saber composición, ni solfa, hacía las letras, y en su cabeza revoloteaba también la música, la que al final salía junto a los sollozos de una guitarra.


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Cuando este joven inquieto llegó a trabajar a la presa “5 de Noviembre” inició como aguatero, llevándoles agua a las cuadrillas, y a ese primer oficio le dedicó el arreglo de una canción, para que la cantara un caporal.

Para su sorpresa gustó tanto, que incluso lo mandaron a llamar los ingenieros del proyecto, en una de aquellas alegres reuniones sociales.

Sorprendido porque lo llamaron, nunca se imaginó que era para interpretar la canción que él había arreglado, y con ese mismo don musical se ganó la simpatía de sus jefes y compañeros, al grado que aún siendo adolescente lo ascendieron al puesto de caporal, al mando de 20 hombres.

Cuando terminó la construcción de la presa le dieron una recomendación para que trabajara en la carretera entre Quezaltepeque y Nejapa; donde siguió con sus inclinaciones artísticas, a la vez que estudiaba de noche. Pero al poco tiempo, en 1952, fue reclutado para hacer su servicio militar, donde siempre lo acompañó la guitarra, la música y la alegría con la tropa.

“Con mis amigos íbamos a dar serenatas a las muchachas. De madrugada llegábamos, y varias veces nos sacaron corriendo a balazos los papás de ellas, porque se enojaban mucho”, recuerda René con cierta nostalgia.

El tiempo pasó, y de trabajo en trabajo llegó al Banco Central de Reserva, donde laboró como guardia de seguridad, y es ahí donde su vocación artística le permite participar en veladas, como miembro de la Estudiantina (conjunto de coro y música), también escribe la mayoría de sus canciones, y comienza a grabarlas utilizando un equipo de sonido casero.

Ha sido tanta su vocación artística que incluso se inscribió en una escuela de música, y después recibió clases particulares con el profesor Arnoldo Ramírez, quien pertenecía a la Banda Militar de Santa Tecla, y posteriormente asistió a la Academia de Música Lowrey, asegura el artista.

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Fue en 1999 cuando escuchó un anuncio en una radio en el que invitaban a los escritores de música para que registraran sus composiciones en el CNR; y él así lo hizo, y lo sigue haciendo cada vez que escribe una canción nueva.


Tiempo después, dice René Parada “recibí la llamada del locutor Mauricio Córdoba, quien había tenido la oportunidad de conocer mis canciones, y me felicitó y me dijo que me reuniera con él en la radio La Monumental, y ahí mismo estaba la radio YSKL, lo que me permitió conocer a Saúl Peña, quien interpreta el personaje del primo Chema.
Este comediante le pidió a René Parada que le confiara algunas de sus canciones, para incluirlas en su programa radial. “Él es una de las personas que me ha apoyado mucho en promover mis canciones”, asegura Parada.

Pero es hasta el 2001 cuando René Ovidio Parada graba su primer disco compacto en forma profesional, el cual tituló “El Pulgarcito”, donde se incluyen canciones como Santa Ana, El Pulgarcito, Ilusión y Pegao, que grabó con la colaboración de diferentes conjuntos de música ranchera y cantantes; canciones que al escucharlas se descubre que están a la altura de las melodías mexicanas.

Con una inversión que pasa los cinco mil dólares, que por cierto no ha logrado recuperar todavía, René Ovidio Parada dice sentirse orgulloso porque alcanzó su sueño de grabar sus creaciones, las que han recibido apoyo de algunas radioemisoras como Radio El Salvador, Radio UCA, Radio Cuscatlán, la YSKL y la Chévere, así como del programa del “Primo Chema”, quienes programan las canciones escritas por un salvadoreño, que con su propio esfuerzo contribuye al arte de la composición musical, una disciplina que en este país aún no se valora, pero que es disfrutada más allá de los madrugones campiranos.
El compositor y su arte



- Música que prefiere: rancheras, norteñas y clásica.

- Canciones que más le gustan: “Ilusión” y “Prisionero” (originales suyas).

- Instrumentos que ejecuta: guitarra, mandolina y armónica.

¿ Quién interpreta sus canciones?:
Max Burgos, del Internacional Mariachi Guadalupano; Saúl Peña (primo Chema), Ligia Morales, Los Coyotes, Los Fronterizos y el mariachi Tierra Fértil.

- Qué inspira sus canciones: la naturaleza, la mujer, las circunstancias de la vida, como la muerte y sus experiencias personales.

- Canciones escritas: 23.

- Tiempo para grabar una canción: Los conjuntos musicales necesitan una semana para aprenderse la letra y la melodía; ya en la grabación se pueden llevar hasta cuatro horas.

- Precio de su disco: $ 6.00

- Para comprar el disco: Pueden contactar directamente a don René Ovidio Parada en el teléfono 2228-5423.




Ilusión I

Deje que mis ojos
vean su hermosura.
Aunque sea de lejos
deje contemplarla,
yo la quiero ver.
Quiero una mirada
con una sonrisa,
porque ya agoniza
este corazón.
La quiero en secreto
vive usted en mi mente.
Le recuerdo tanto
que hasta me provoca
esta inspiración.
Hasta las estrellas,
el sol y la luna,
con su gran destello
sí se dejan ver.
Mire qué hermosura,
déjeme mirarla.
Sólo cuando sueño,
me viene el recuerdo
de un mágico sueño
por la fantasía de una ilusión.
Al abrir mis ojos
tristes y con llanto
la inefable dicha
pronto se esfumó,
la inefable dicha
pronto se esfumó.

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