Lunes, 10 de julio de 2006
Geovanny Amaya, de 12 a?os de edad, residente en Arcatao, Chalatenango, explica los da?os causados por la explotaci?n minera en otros pa?ses.

Foto: Leonel Herrera

Leonel Herrera
Redacci?n Diario Co Latino

Los pobladores de diez municipios del norte de Chalatenango cerraron filas contra las empresas mineras que pretenden extraer oro, plata y otros minerales preciosos de la cuenca alta del r?o Lempa, una de las zonas del pa?s con las mayores reservas de agua y otros recursos naturales.
?Las comunidades de Chalatenango, ante la voracidad de las empresas transnacionales que quieren saquear nuestros recursos naturales y la actitud entreguista de nuestro territorio por parte del gobierno, al pueblo salvadore?o y a la comunidad internacional manifestamos nuestro total rechazo a todo proyecto de exploraci?n y explotaci?n minera; ya que esto amenaza la vida del pa?s porque contamina el agua, el aire y el suelo, elementos vitales para el ser humano y dem?s especies vivientes?, reza el pronunciamiento ratificado el pasado fin de semana, en la parroquia del municipio de San Jos? Las Flores.
?Nosotros no queremos la miner?a, porque va a contaminar el medioambiente y da?ar? la salud de todos?, manifiesta Geovanny Amaya, residente en Arcatao, quien a sus 12 a?os de edad demuestra un impresionante conocimiento de los eventuales da?os de la explotaci?n minera en esta regi?n.
La opini?n de este ni?o es compartida por la totalidad de los pobladores de San Jos? Las Flores, Arcatao, Las Vueltas, Nueva Trinidad, San Antonio Los Ranchos y otros municipios del norte chalateco, quienes en asambleas populares han decidido llegar ?hasta las ?ltimas consecuencias? si empresas como la canadiense Martinique Minerals insisten en buscar oro y plata en sus tierras.
La decisi?n de las comunidades cuenta con el apoyo de las alcald?as del FMLN en esa zona, la Di?cesis de Chalatenango y varias ONG?s ambientalistas, de desarrollo rural y de Derechos Humanos, aglutinadas en la Mesa Nacional contra la Miner?a.
?Como Iglesia consideramos que estos proyectos atentan contra la vida y, por tanto, contra Dios?, sostiene Teresa Rasilla, religiosa de la Asunci?n, quien acompa?a a las comunidades de San Jos? Las Flores desde mitad de la d?cada de los ochenta, el per?odo m?s cruento de la guerra civil, cuando los pobladores de esta zona eran atacados constantemente por los operativos de ?Tierra Arrasada? implementados por las fuerzas armadas gubernamentales.
Rasilla considera que, adem?s de contaminar el medioambiente, las empresas mineras romper?an la convivencia pac?fica de las comunidades, lograda ?con tantos a?os de sufrimiento y trabajo colectivo?.
?En estas comunidades no hay pandillas, ni suceden homicidios y se mantiene una armon?a social que no existe en otros lugares del pa?s que viven bajo la violencia permanente; y las empresas mineras rompen con esta armon?a, generando conflicto entre los que trabajan en la empresa y los que no, entre los que venden sus tierras y los que no. Esta es la experiencia en Honduras, Guatemala y en todos los pa?ses donde se han realizado proyectos de este tipo?, argumenta la religiosa.
Rutilio S?nchez, uno de los sacerdotes que acompa?aron a estas comunidades en tiempos de la lucha armada, considera que las pretensiones de las empresas mineras son una declaraci?n de guerra. ?Estamos otra vez en guerra, nos han declarado la guerra y debemos prepararnos de nuevo para defender la vida, nuestras tierras y los recursos naturales?, exclam?.
?Nunca hemos tenido la paz, porque la paz viene de la justicia y la justicia de la igualdad. Y ahora nos vienen con una nueva declaraci?n de guerra. No duden de que al haber resistencia de las comunidades, estas empresas vendr?n con polic?as y soldados, por tanto, debemos estar conscientes y prepararnos?, reiter? el sacerdote, quien destac? que en otros pa?ses las comunidades han tenido que enfrentarse f?sicamente a estas empresas.
?Dignidad no nos hace falta, en eso nadie nos gana y esto es m?s valioso que las armas y el dinero de estas empresas?, concluy? S?nchez.
Rodolfo Calles, representante de CARITAS, la organizaci?n de la pastoral social de la iglesia cat?lica que se ha involucrado en la resistencia a la explotaci?n minera, considera que existen suficientes motivos para oponerse a estos proyectos.
?Nosotros estamos aqu? porque las comunidades nos han pedido apoyo en esta causa que es justa, porque la explotaci?n minera afectar? los recursos naturales, especialmente el agua; esto es indiscutible porque est? demostrado que no hay proyecto minero que no cause estos impactos. Tambi?n consideramos que en estos lugares, dada su vocaci?n agr?cola y la existencia de reservas de recursos naturales, no es conveniente la construcci?n de minas. Adem?s, los ingresos para el Estado son m?nimos, por tanto, desde ning?n punto de vista, la explotaci?n minera puede justificarse?, sostiene el representante de la iglesia cat?lica.
El alcalde de Nueva Trinidad, Jos? Reymundo Alas, reitera la decisi?n de las alcald?as de la zona de ayudar a los pobladores a no permitir la exploraci?n minera. ?Vamos a apoyar a las comunidades en todo lo que sea necesario, porque si estas empresas no se van por las v?as legales, nosotros recurriremos a las acciones que sean necesarias?, advierte.
?No vamos a dejar que estas empresas saqueadoras de los recursos naturales vengan a arruinar estas tierras, ba?adas con tanta sangre de nuestros m?rtires?, plante? Alas, al tiempo que llam? al Ejecutivo y a la Asamblea Legislativa a suspender los permisos de exploraci?n y a las empresas mineras a no insistir en penetrar en la zona, para evitar el inminente enfrentamiento con las comunidades.

Pobladores del norte de Chalatenango reunidos en la parroquia de San Jos? Las Flores, donde ratificaron su decisi?n de no permitir el ingreso de empresas mineras a la zona. Foto: Leonel Herrera.
Publicado por lalagunachalate @ 11:19
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