La conclusión anterior es el resultado de una investigación realizada en 27 países del mundo, incluido El Salvador, por Manpower, compañía líder en servicios de recursos humanos a nivel mundial.
El director regional de Manpower para Centroamérica y el Caribe, Eric Wuesada Ramírez, confirmó que el estudio incluyó 37 mil entrevistas a igual cantidad de ejecutivos encargadas de la contratación de personal.
El 41 por ciento de los entrevistados contestó que no pudo encontrar el profesional o persona idónea para los puestos que más ofrecen sus empresas, que son las relacionadas con áreas técnicas y de ingenierías.
El tema fue discutido ayer en el foro "Talento humano: Retos y oportunidades", organizado por la Cámara Americana de Comercio de El Salvador (AmCham), al que asistieron representantes del Ministerio de Educación, institutos tecnológicos, universidades, fundaciones y empresarios, que busca sentar las bases para proyectar hacia dónde debe enfocarse la preparación académica y técnica de las actuales y nuevas generaciones de estudiantes.
Recomendaciones Lo primero que debe hacerse es que las autoridades gubernamentales deben determinar el rumbo del país en esta materia, explicó el experto costarricense.
Las cámaras y demás organizaciones de los diferentes sectores productivos deben unirse y replantear sus necesidades de recurso humano, para solicitar al Gobierno y entidades educativas a que se aumenten la matrícula y carreras técnicas y universitarias de acuerdo a los resultados del estudio.
Por su parte, la directora ejecutiva de la AmCham, Carmen Aída Muñoz se quejó de la desarticulación existente entre el personal calificado, que las empresas están requiriendo, y los profesionales universitarios que se están preparando.
Destacó que hay muchos profesionales que andan buscando empleo, pero que no se logran colocar con un salario adecuado de acuerdo a sus años de estudio, principalmente porque las universidades están graduando más personal en carreras sociales cuando lo que las empresas están buscando son profesionales en ingeniería y contabilidad en la parte administrativa, pero con el requisito adicional de que sean bilingües. Ante esa realidad urgió a las autoridades correspondientes a planificar el horizonte para carreras universitarias y a nivel de obreros pero con el componente del inglés y la tecnología.