
n Nicaragua, Alba Petróleos usó la misma estrategia de vender diésel a menor precio, procedente de Venezuela, pero una vez que Daniel Ortega llegó al poder, los precios se igualaron a los de las otras compañías.Propietarios de gasolineras tradicionales registran bajas de hasta el 80 por ciento en sus ventas, afectados por la competencia de las estaciones de Alba Petróleos de El Salvador, según denunciaron afectados.
Alba Petróleos fue fundada por la venezolana PDV Caribe y la sociedad Energía para El Salvador (Enepasa), formada por varias alcaldías del FMLN, para distribuir diésel venezolano.
La causa por la cual las estaciones de Alba Petróleos de El Salvador están dañando a las estaciones de las marcas Texaco, Esso, Shell y Puma es sencilla. "Ellos venden el galón entre 30 y 40 centavos más barato que las gasolineras tradicionales que estamos en su zona de influencia", aseguró Carlos Ramírez, quien dijo representar a 84 gasolineras Texaco.
Ante tan difícil situación, Ramírez, de Texaco San Marcos, aseguró que han acudido a la compañía para que les suministre producto a precios similares o parecidos a los que tienen las estaciones de Alba Petróleos "y la respuesta de ellos es que no pueden llegar a esos márgenes".
Añadió que la competencia en el sector es complicada, porque mientras las estaciones de Alba Petróleos estén vendiendo 30 centavos más barato y en algunas hasta 40, los usuarios automáticamente van a proveerse de combustible a donde ellos.
Es por ello que "una gasolinera de éstas puede dañar un sector grande de competidores, porque incluso a esas estaciones llegan buses, microbuses, que tal vez pueden estar en Apopa, en Mejicanos o cualquier otro lado, atraídos por el precio por su puesto de una gasolinera de Enepasa que esté en San Marcos", ejemplifica.
Ramírez se quejó de que la impotencia de los distribuidores de las marcas Texaco, que es por las que él habla, es que no pueden hacer nada, más que "esperar que nuestro proveedor se apiade de nosotros, lo cual se convierte en una situación bien complicada".
Finalmente dijo que "el negocio del diésel prácticamente está por terminarse en muchas estaciones de gasolina de marcas tradicionales, porque no se puede competir con los precios de Alba Petróleos".
Dumping En tanto, propietarios de 109 estaciones de gasolina de la marca Esso también han emitido un documento en el que se quejan de que la competencia de Alba Petróleos los tiene al borde de la quiebra. Ellos se quejan de que el diésel en las estaciones de Alba Petróleos se está vendiendo incluso a menor precio que en Nicaragua, de donde procede, lo cual es una especie de "dumping", lo cual viola la legalidad del país, según ellos.
Aunque no se oponen al ingreso de combustibles procedentes de cualquier país, exigen que su comercialización se haga "dentro de nuestra legalidad y respetando las normas del mercado".
Asimismo piden al Gobierno que someta a una rigurosa investigación la importación de diésel venezolano.
Los empresarios de las estaciones Esso están en favor de que se fomente y fortalezca el sistema de libre empresa, porque permite a todas las personas participar en igualdad de condiciones en razón de sus iniciativas, capacidades y esfuerzos, según un comunicado.
Por su parte el miembro de la junta directiva de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio Texaco (Extex), Jaime Castro, confirmó que están siendo afectados porque no pueden competir ante los precios que tienen las estaciones que venden combustible de Enepasa. "Igual le pasa a las de Shell y a las de Esso", remató.
Añadió que en el caso de Soyapango, alrededor de una estación de Alba Petróleos funcionan entre ocho o diez gasolineras tradicionales que son afectadas por la de bandera blanca de Alba Petróleos, sobre todo las que están cerca de ellas.
Debido a que el diésel representa hasta el 65 por ciento de las ventas de todos los combustibles los distribuidores de las marcas tradicionales están al borde de la quiebra, ya que con los ingresos disminuidos tienen que hacer frente a todos sus gastos de operaciones, que en vez de bajar suben casi todos los días.
Castro comentó que hace un mes una dotación de 8,500 galones, de los cuales 5,000 son diésel, costaba $ 26 mil dólares y ahora $ 33 mil. A esto hay que añadir que lo que se vendía en dos o tres días hoy se tarda cinco días, dijo.
Esa situación disminuye la utilidad, porque se incrementa la inversión para comprar las mismas cantidades, mientras los costos aumentan, remarcó.
Como informó El Diario de Hoy este jueves, la revista alemana Stern reseñó que en Nicaragua Alba Petróleo distribuyó combustible barato sólo mientras duró la campaña que llevó al poder a Daniel Ortega y ahora tienen los precios más altos de la región (ver infografía).
La publicación afirma que el petróleo barato fue sólo un "truco" de Hugo Chávez para intervenir en la campaña y sólo entonces hubo gasolina barata.
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