viernes, 30 de mayo de 2008
 


Mañana, como cada 31 de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) organiza el Día Mundial sin Tabaco. Su nombre lo dice todo: se trata de recordar los perjuicios que provoca el tabaco tanto a fumadores como a no fumadores. A los daños conocidos, como el cáncer de pulmón, las enfermedades respiratorias, los riesgos cardíacos y el peligro de ataques cerebrales, deben añadirse otros recientemente descubiertos.

La Universidad de Taiwan reveló que, en los hombres con antecedentes familiares de alopecia androgénica o calvicie común, el hábito de fumar aumenta las posibilidades de quedarse calvos. El estudio encontró una relación directa entre la alopecia moderada y severa y el consumo de 20 o más cigarrillos diarios.

En otro trabajo, investigadores del Centro Monell para el Estudio de los Sentidos Químicos, de Filadelfia, determinaron que los bebes cuyas madres fuman cigarrillos antes de amamantarlos duermen poco y mal. La prueba, que convocó a 15 madres lactantes, reveló que el tabaquismo altera el patrón del sueño y la vigilia de sus bebes. La investigación demostró que, más allá de los cambios en el sabor de la leche, los bebes dedicaron menos tiempo al descanso después de la ingesta (53,4 minutos) que aquellos cuyas madres no fumaron (84,5 minutos).

A su vez, los hijos de padres fumadores tienen el doble de posibilidades de tener alergias que los chicos de padres que no lo son, según concluyeron investigadores del Instituto Karolinska, de Estocolmo.

Entre los no fumadores, los efectos también son perniciosos. Un estudio publicado en la revista Circulation demostró que quienes están expuestos regularmente al humo experimentan entre el 80 y el 90 por ciento de los nocivos efectos del tabaco que sufren los fumadores.

El tabaquismo pasivo anula las defensas que crea el organismo contra las enfermedades cardiovasculares: 6 horas de exposición al humo de segunda mano reducen los niveles del llamado colesterol bueno (HDL). Esa caída se verifica incluso ocho, dieciséis y veinticuatro horas después de la exposición. Se dice que el HDL es bueno porque, en niveles elevados, previene la formación de las placas que obstruyen las arterias.

Estudios realizados en ratas recién nacidas mostraron que la exposición durante 21 días a media hora diaria de humo aumenta el riesgo de ataques cardiovasculares.

Publicado por Desconocido @ 15:06
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