| Avión cayó en hondonada |
| 31.05.2008 | |
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El piloto y dos pasajeros murieron tras el accidente. dos personas en tierra también fallecieron. el gobierno hondureño cerró el tráfico aéreo al aeropuerto de toncontín a aviones mayores de 42 pasajeros. aviones más grandes tendrán que aterrizar en la base de palmerola, 64 km al norte de tegucigalpa.
Enviados Especiales a Honduras Teresa Andrade periodista Un avión de TACA se salió de la pista del aeropuerto Toncontín de la capital hondureña y cayó en una hondonada, tras atravesar una calle aledaña a la terminal, partiéndose en tres partes y aplastando varios vehículos que transitaban en la zona. Al menos dos pasajeros y el piloto del avión A-320 de TACA, fallecieron. Otras dos personas habrían muerto en tierra. Unas 81 resultaron heridas y fueron tratadas por diversos traumatismos. Entre los fallecidos figura el piloto salvadoreño, Césare D’Antonio, el nicaragüense Harry Brautigam, presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), y Jeanne Chantal Neele, esposa del embajador brasileño en Tegucigalpa. El salvadoreño habría muerto al estrellarse la aeronave, mientras que Brautigam y Neele perecieron en hospitales de Tegucigalpa. La muerte de Brautigam fue lamentada por los presidentes centroamericanos y por la OEA. El portavoz de la Secretaría de Seguridad, subcomisario Iván Mejía, indicó que un nuevo recuento de heridos del accidente atendidos en diversos hospitales indicó que son 81. Decenas de vecinos de la zona del accidente y personal de socorro auxiliaron a los pasajeros. La gran mayoría de ellos salió corriendo luego que se abrieran las puertas y se activaran los toboganes de emergencia. El embajador salvadoreño en Tegucigalpa, coronel Sigifredo Ochoa Pérez, aseguró que solo cinco salvadoreños habían resultado lesionados entre los 124 pasajeros y seis tripulantes. El avión chocó a las 9:40 de la mañana contra el muro de una compañía al otro lado de la calle aledaña al aeropuerto sobre la que se desplomó. Al caer a tierra, la aeronave impactó en cuatro automóviles que circulaban por el lugar hacia el centro de la capital. En el interior de una Toyota Tacoma quedaron los cuerpos de dos hombres. Se presume que uno de ellos se llamaba José Rolando Aguilar Núñez y el otro solo fue identificado como Gustavo T., según el diario El Heraldo de Tegucigalpa. Entre los heridos se encuentra un ex jefe de las fuerzas armadas hondureñas, el general Daniel López Carballo, y el embajador de Brasil en Tegucigalpa, Bian Michael Fraser Neele, según reportes hospitalarios. El gerente general del aeropuerto, Carlos Ramos, declaró que "se ha iniciado una investigación detallada sobre el accidente y aguardamos a evaluadores extranjeros que nos ayudarán". Especuló en que "pudo haber fallas humanas o técnicas que se agravaron por el clima". La tormenta tropical “Alma” ha provocado intensas lluvias en esta ciudad durante las últimas horas, en medio de las cuales ocurrió el percance. Aún no existe un reporte final de fatalidades y heridos, pero Ramos expresó que "gracias a Dios hay pocas víctimas mortales que lamentar". La aeronave salió de San Salvador hacia Tegucigalpa, seguiría su viaje a San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa y tenía como destino final la ciudad estadounidense de Miami. “Aterrizábamos... y, en ese momento, sólo escuché un fuerte golpe y ruido”, dijo Roberto Sosa, de 34 años, que venía en el avión. Otra pasajera, Mirtila López, de 71 años, afirmó que “el avión se salió de la pista, golpeó los cables de electricidad de la calle cerca y quedó en la ladera de un pequeño abismo”. Según el ex ministro de Industria y Comercio hondureño Norman García, las malas condiciones de visibilidad podrían haber causado el accidente. “Fue un aterrizaje difícil por la nubosidad que hay en el aeropuerto de Toncontín. El techo de las nubes está bien bajo, el piloto intentó aterrizar por primera vez y tuvo que alzar vuelo", dijo García, quien viajaba en el avión siniestrado. “En el segundo intento de aterrizaje, vi que las llantas del avión tocaron la pista frente a la terminal, y era una señal de que se había comido la pista”, añadió García a medios locales. |