Tomado del Blog de Gaby www.arriando20gatos.com
Una cipota cursaba el sexto ciclo de sus estudios universitarios en la UES.
Como es común en los universitarios, pensaba que era de izquierda y estaba a favor de la distribución de la riqueza (que aún ella no había logrado).
Se avergonzaba de que su padre fuera de derecha y se opusiera a los programas socialistas.
Sus honorables y objetivos profesores le habían asegurado que lo de su
padre era una filosofía equivocada.
Por lo anterior, un día se decidió a enfrentar a su padre. Le habló del
materialismo histórico y la dialéctica de Marx, tratando de hacerle ver
cuán equivocado estaba al defender un sistema tan injusto.
En eso, como queriendo hablar de otra cosa, su padre le preguntó:
- ¿Soraida, cómo van tus clases?
- Van bien -respondió la estudiante.- Tengo promedio de notas de 9.0
Me cuesta, no tengo vida social y duermo poco, pero lo logro.
El padre pregunta: - Y a tu amiga Yasury Yamileth, ¿cómo le ha ido?
La hija respondió muy segura de sí misma:
- Muy mal, ella tiene 4.0 de promedio. Se la pasa todo el tiempo en los
centros comerciales y anda de discoteca en discoteca en la Zona Rosa y
Multiplaza, no estudia y muchas veces ni siquiera asiste a clases. Va a
perder el semestre.
El padre mirándola a los ojos, le respondió:
- Entonces busca al Decano y pídele que le transfiera 2.5 de los 9.0 puntos
tuyos a ella, para que ambas tengan 6.5, esta sería una buena y equitativa
distribución de notas.
Ella indignada le gritó:- ¿¡Por qué!?.... He tenido que trabajar muy duro
para lograr mi promedio, mientras que Yasury Yamileth no estudia y se dedica a disfrutar la vida. ¡No le voy a regalar mi trabajo!
Su padre la abrazó cariñosamente y le dijo:
¡¡ BIENVENIDA A LA DERECHA !!
Esta historia me pareció muy ilustrativa del tipo de pensamiento al cual me quiero referir.
La realidad material -física, concreta- tiene muchas dimensiones. Cómo mínimo nos podemos desplazar hacia la derecha, hacia la izquierda, hacia arriba, hacia abajo, atrás, adelante, esto sin considerar todas las posibilidades entre los cuadrantes.
Esto es claro desde el punto de vista físico. La realidad es trascendida por el mundo material. Está el mundo del pensamiento, del alma, del espíritu, etc. Mencionando solamente la realidad de la que somos conscientes. Las posibilidades de desplazamiento en el campo intelectual, axiológico, espiritual, son virtualmente infinitas.
Moverse en un plano ¡qué digo plano! Eso indicaría una segunda dimensión... Moverse en una línea recta que sólo puede conducirte a la izquierda y a la derecha, en un pensamiento -cómo mínimo simplista- de la realidad. La realidad trasciende este razonamiento.
El sentido de justicia, de igualdad, de equidad, no puede ser explicado desde un 'pensamiento de izquierda o de derecha'. Son categorías demasiado profundas para contenerlas en ese razonamiento.
Volvamos al caso de Yasury Yamileth. Resulta claro y evidente que si Yasury Yamileth pasa el tiempo bailando y 'disfrutando' de la vida, un 4.0 en su promedio es una retribución proporcional a su esfuerzo. Desde luego la propuesta de promediar las calificaciones de una alumna que ha ganado un promedio de 9.0 con su esfuerzo con la de Yasury Yamileth, por su falta de esfuerzo, es una injusticia manifiesta. En este caso específico.
La realidad no es tan simple. La vida no está llena de Soraidas que estudian y se esfuerzan -y por tanto obtienen promedios, o beneficios, o ganancias, o utilidades, o salarios de 9.0; y de Yasurys Yamileths que juegan y se divierten y por tanto obtienen promedios, o ganancias, o beneficios, o utilidades, o salarios de 4.0... La realidad de la vida es más compleja... Intervienen muchas más variables... En la vida real hay personas que pueden trabajar 18 horas diarias y no aspirar a un promedio mayor de $144 mensuales y Soraidas que con su esfuerzo -no cuestionaremos el esfuerzo ni la procedencia legítima de sus calificaciones, ni el accionar ético para alcanzarlas- pueden obtener hasta 35 millones de dólares por trimestre.
Pero desde luego, desplazarse en una línea horizontal para tratar de entender la realidad... simplemente es insuficiente...