lunes, 09 de junio de 2008
Patricia Palma
Domingo, 8 de Junio de 2008
 » El país prepara un reglamento para regular el cultivo de transgénicos

L
a experta en bioseguridad Elisabeth Hodson visitó recientemente el país para compartir sus experiencias en la adopción de cultivos genéticamente modificados, un camino que El Salvador está apunto de iniciar tras la modificación de la Ley de Semillas, que ahora permite su introducción en el país.

El siguiente paso será la aprobación de un reglamento para regular las condiciones biosanitarias que deberá cumplir cada variedad introducida. El reglamento ya se encuentra en la Secretaría Jurídica de la Presidencia y será presentado próximamente a la Asamblea Legislativa.

Según explicó la experta, el punto de partida es que todos los organismos genéticamente modificados sean evaluados antes de que salgan al comercio: "Son sometidos a rigurosos controles en las casas que los producen, pero también en cada país. La autoridad competente evalúa bien la documentación que le entregan y decide que otras cosas tiene que hacer. En Colombia hacemos la evaluación documental y también el examen y validación del cultivo en campo".

Para llevar a cabo estos controles, países como Colombia cuentan con consejos multidisciplinares de expertos que se ponen en marcha para autorizar, caso por caso, cada uno de los eventos transgénicos "Es un gabinete que incluye fitopatólogos, legisladores, sociedad civil e industria. Se trata de tener un sistema de bioseguridad que sea riguroso y estricto, pero también eficiente y ágil. Tiene que estar constituido por gente que tenga conocimientos sobre el agro y sus necesidades, para que de verdad pueda juzgar y tomar una decisión técnica", apuntó la doctora.

Investigación propia En la actualidad, la producción de semillas modificadas genéticamente se concentra en manos de unas pocas compañías que han desarrollado variedades de maíz, soya y algodón resistentes a herbicidas o resistentes a plagas. Hodson, directora del departamento de biología de la Universidad Javierana, recordó que es responsabilidad de los países desarrollar otro tipo de investigación: "Cada país tiene que desarrollar sus propias capacidades, porque estas grandes compañías sólo van a trabajar semillas que puedan vender y procesar en volumen. En Colombia, humildemente, venimos trabajando para solucionar nuestros "problemitas". Como no somos tan poderosos lo que tenemos que hacer es aliarnos y hacer cooperación a nivel regional para sacar desarrollos más rápidamente", explicó.

 

Diferentes institutos de todo el mundo trabajan para desarrollar variedades de cultivos autóctonos como yuca, banano, piña o arroz enriquecido con betacaroteno, precursor de la vitamina A. Desafortunadamente, ninguno de estos cultivos ha llegado todavía al mercado. De acuerdo con la doctora Hudson, esto se debe a leyes demasiado exigentes para responder a las peticiones de los ambientalistas. Paradójicamente, esto beneficia a las grandes empresas, "solamente las grandes transnacionales han podido responder. Si seguimos con tantas exigencias en esta investigaciones vamos a limitar y a hacer que sea monopolizada por las grandes compañías, porque las universidades y los pequeños institutos de investigación no tenemos el tiempo, los recursos y los medios para asumir esto".

garantizar el rendimiento esperado, gracias a su resistencia, es la ventaja principal de estos cultivos, aunque las organizaciones ambientalistas lo ponen en duda.FOTO EDH / ARCHIVO

Publicado por Desconocido @ 16:07
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios