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nos 175 concesionarios de estaciones de servicio denunciaron que Alba Petróleos vende combustible barato para agenciarle ganancias políticas a la izquierda.
"Alba Petróleos, con precios a bajo del costo, pretende desplazarnos y eventualmente quedar solo. ¿Qué pasaría si queda un solo proveedor en el país? El día de mañana pueden poner los precios que quieran... el combustible se puede convertir en una herramienta de castigo o de premio para los salvadoreños", advirtió Salvador Durán, representante de las estaciones Shell.
Alba Petróleos es una empresa formada por la firma Energía para El Salvador (Enepasa), integrada por alcaldes del FMLN, y la venezolana PDV Caribe. Sus precios tienen una diferencia promedio de 30 centavos menos frente al resto de los distribuidores tradicionales.
"Como empresarios estamos capacitados para competir, pero no podemos hacerlo con quienes han tomado nuestra actividad económica como una bandera política, con nuestro producto está dando un mensaje ideológico... perder dinero no importa mientras cumpla su objetivo", dijo.
Los gasolineros agregaron que a la empresa "no les cuadran las ventas, pero está vendiendo abajo del costo porque tiene réditos e incentivo por otro lado (político)".
"No quiero caer en el tema político, pero es obvio que cada dólar perdido de Alba Petróleos se resume a mucha aceptación pública, porque si yo tuviera mucho dinero y un financiamiento como el de ellos, me puedo dar el lujo de pasar durante muchos meses vendiendo a bajo del costo, con la seguridad que va a tener después mayor participación del mercado", explicó Durán.
Según los empresarios, las estaciones de servicio tradicionales enfrentan pérdidas de hasta el 40 por ciento en sus operaciones, porque Alba Petróleos ha ganado hasta un 20 por ciento del mercado, pero no es capaz de mantener el suministro constante.
Los concesionarios de las compañías Shell, Esso, Texaco y Puma denunciaron que al revisar los precios del mercado internacional, durante los cuatro primeros meses del año, se detectó que Alba Petróleos vende hasta $0.40 centavos menos el galón de dicho combustible, lo cual es anticompetitivo.
En la actualidad, las estaciones de servicio venden un estimado de 10 millones 700 mil galones de diésel, pero ahora un 20 por ciento del mercado le corresponde a la empresa mixta.
En mayo por ejemplo, el precio de venta fue de 4.56 dólares, pero las estaciones de servicio de Alba Petróleos lo comercializaron en 4.20 dólares, por lo cual se puede evidenciar que están vendiendo por debajo del costo.
Jorge Rodríguez, representante de las estaciones de servicio Esso, afirmó que además Alba Petróleos puede darse el lujo de bajar 30 centavos al precio del combustible, porque un 60 por ciento del producto es financiado a 20 años plazo y al 1 por ciento de interés anual, ya que el resto lo paga en 90 días.
Ante un panorama comercial negativo para los distribuidores al detalle, pidieron al Ministerio Economía, a la Superintendencia de Competencia, a la Fiscalía General y a la Corte de Cuentas que investiguen la transparencia de la operación.
Concesionarios recordaron que en Nicaragua se fundó una empresa similar que sólo vendió combustible barato para favorecer la campaña política de Daniel Ortega en 2006 y ahora tienen combustibles de los más caros de Centroamérica, pese a que los reciben directamente de Venezuela pero parte se envía a El Salvador.
"Queremos evitar el cierre de fuentes de trabajo en el sector y graves consecuencias para la actividad económica del país y para los consumidores que se pueden quedar sin el suministro del combustible", reiteraron.
Los concesionarios consideran que el impacto será mayor si dicha empresa concreta el proyecto de traer al país gasolina regular, tal como lo han venido anunciado. "Eso llevaría a la quiebra a nuestras empresas, pues venderían también a precios de bajo costo y anticompetitivos", sostienen.
El mercado nacional de combustibles tiene que funcionar con reglas claras "para evitar que manipulen el producto a su antojo con intenciones políticas".
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