Celina Denis de Ávila salió al escenario público hace un año, poco antes de la nominación de su esposo como candidato presidencial. De una oficina en uno de los bancos más grandes de El Salvador pasó a la apretada agenda que supone una campaña electoral. Es una mujer que se ha casado dos veces y tiene tres hijas. No es feminista, tiene amigos gays, pero defiende la idea de que Dios creó al hombre y a la mujer y por ello las personas del mismo sexo no deberían casarse. Es católica y está en contra de la guerra.
En esta entrevista explica cómo la política le cambió la vida. Apenas si tiene tiempo para hacer las cosas más tradicionales que solía hacer. El cine es historia. Leer un libro ya no es como antes. Los fines de semana hoy son para la campaña electoral. Está metida de lleno y dice no temer robarle protagonismo a su esposo, ni aún si ella evidencia una mayor facilidad para expresarse que el candidato presidencial de Arena. Porque tal vez él no sea el mejor en oratoria, pero sí comunicándose con la gente, dice.
Por Sergio Arauz
Fotos: Mauro Arias
cartas@elfaro.net
Publicada el 23 de febrero de 2009 - El Faro
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¿Qué hacía usted antes de la campaña?
Antes de la campaña era una mujer profesional, trabajaba en un banco privado en el área de banca de inversiones, manejaba el tema de fideicomisos y productos de bolsa de valores. Era mamá, esposa, ama de casa…
Entiendo que trabajaba en el Banco Agrícola… hizo carrera ahí.
Yo entré al sistema financiero en el 95, con el Banco de Desarrollo. En el año 2000 fui absorbida por el Banco Agrícola, cuando compró la cartera del Banco de Desarrollo y hasta el 2008 estuve ahí. En el área de tesorería y luego en el área de banca de inversiones.
Y en el área de fideicomisos y bolsa de valores. ¿En qué consistía su trabajo?
Yo era la encargada de la comercialización de todos los productos de bolsa de valores y de fideicomisos y de productos del banco, como bonos, como certificados de inversión. En el área de fideicomisos era un área un poco más social, porque tenemos…. Teníamos varios fideicomisos con fines sociales, como por ejemplo de medio ambiente, o fideicomisos para personas con discapacidad, inclusive éramos los encargados de la alimentación del Asilo Sara. Tuve la oportunidad de tener contacto con temas sociales, pero a la vez la parte social de los productos financieros que me gusta mucho.
¿Cómo era su trabajo con la bolsa de valores?
Básicamente nosotros éramos los encargados de capacitar la fuerza de ventas en todos los productos. Ciertos clientes coorporativos, nosotros sí los atendíamos en nuestra unidad. Era más como una asesoría o acompañamiento a la fuerza de ventas para poder comercializar los productos. También nos encargábamos de diseñar carteras o portafolios de inversión para clientes. Había clientes que, de una manera integral, le ofrecíamos distintos productos y le armábamos su portafolio y yo atendía directamente a los fideicomisos.
¿Y qué empezó haciendo en su primer trabajo?
Empecé de mil usos, de todo. Estuve un tiempito en agencia, estuve en el área internacional un tiempo y después ya me quedé un período más largo en el Banco de Desarrollo en el área de tesorería, donde pasé quizá la mayor parte del tiempo. Luego al Banco Agrícola también entré en tesorería, pero estando ahí me llamaron para formar parte de la banca de inversión.
¿No extraña su trabajo? ¿Era un trabajo normal o le apasionaba?
Me gustaba mucho, iba contenta, más el tema de aprender productos nuevos, yo saqué un diplomado en finanzas del INCAE, que el banco me lo pagó y varios otros cursos también del INCAE , tanto el Banco de Desarrollo, como el Banco Agrícola me pagaron. El hecho de conocer esos productos financieros y cómo funciona la bolsa de valores en Estados Unidos todo eso de verdad que es apasionante. Yo me sentía contenta, pero ahora que estoy en esto me estoy inclinando por el área social, ya no me hace falta tanto el trabajo de banco. Yo me pongo a pensar: ¿a qué me quisiera dedicar después? Problablemente sería el área social, cuando uno se mete más en eso, definitivamente que lo envuelve.
¿Y antes que Rodrigo Ávila fuera candidato usted aún seguía en la banca?
Sí.
¿Cuándo dijo “bueno, me voy a tener que ir a hacer campaña”?
Yo renuncié en julio del año pasado. De hecho en el banco se portaron súper bien conmigo. El presidente del banco me dijo que podía entrar y salir a la hora que yo quisiera, que ellos entendían que yo tenía que acompañar a Rodrigo y que tenía otras prioridades, para el tema de la precandidatura, por ejemplo y ya cuando quedó de candidato.
¿En la precandidatura ya lo empezó a acompañar?
Sí, pedía permiso para poderlo acompañar a los debates y en el banco me dieron puertas abiertas y me dijeron: “No te preocupés, acompañá a tu esposo”, y ya cuando quedó de candidato, con mayor razón. Me dijeron: “Podés tener aquí tu oficina para cuando querrás venir, pero tenés que acompañar a Rodrigo”. Y nos quedamos un tiempo, hasta que llegó un momento en que yo me sentía con cargo de conciencia porque realmente ya casi no llegaba... Llegó un día en que entré al banco y me saludaron de beso. Ya cuando me saludaron de beso dije no, definitivamente. Y fue cuando tomé la decisión de renunciar. No me obligaron ni mucho menos.
¿O sea que le seguían pagando?
Yo estaba con mi salario. Estaba con cargo de conciencia porque casi no llegaba. Pero sí, en ese sentido me siento muy agradecida por cómo se portaron conmigo.
¿Usted no manejaba mucho los asuntos partidarios antes de meterse a la precampaña de su esposo?
Yo ya he ciudado urnas por Arena, por supuesto. Ya había estado en temas de preparación de alimentos con mi mamá. Mi mami siempre había cuidado urnas o trabajado preparando alimentos también, pero nada más. Nunca había estado ni en estructuras ni en otro tipo de actividades políticas de una manera activa.
¿Qué impresiones tiene...? Dígame las negativas y las positivas
La verdad es que es un mundo totalmente diferente, es una cara del país que yo no conocía. Sí ha sido súper interesante conocer... Me he llevado muchísimas buenas impresiones y de verdad uno reconoce el sacrificio de muchas personas que están metidas en la política, porque no es fácil. Pero también uno conoce ciertos lados de algunas personas y esto, a mí lo que me anima es, junto con Rodrigo, a cambiar un poco la manera de hacer política. Debemos ir caminando a mejorar todo el sistema político del país.
¿Y el hecho que más le ha impactado negativamente?
Eh... lo que uno a veces se da cuenta y con gran tristeza, y no estoy hablando exclusivamente de personal de Arena o del FMLN o de nadie, es que a veces prevalecen los intereses personales antes de los intereses del país. Yo creo que es importante que los partidos políticos se depuren internamente para asegurarse de que las personas que entren a las filas de los partidos sean gente que realmente está comprometida con la patria. Definitivamente.
En su juventud, ¿en qué estaba metida?
Bueno, en mi carrera, con mis amistades y mi familia. Era un salvadoreña común y corriente. También fui mamá joven. Tuve un juventud normal, nada política.
Digame cuál era el grupo de música que escuchaba en esa época...
Ah, yo era Timbiriche, Hombres G, Bryan Adams...
¿ Y estaba estudiando en bachillerato cuando empezó la guerra?
Sí, estaba en bachillerato. Ya para la ofensiva final ya estaba en la U.
¿Cómo la pasaba en esa época? ¿Cómo vivió usted?
Estaba en el colegio, tenía visita en oriente y durante muchos años no pude ir hacia oriente, porque se acuerda que votaron el Puente de Oro, oriente quedó desconectado, entonces pasaba aquí en la ciudad, aquí más que todo, iba al cine los sábados, al Cinema y al Hardee's.
¿Usted estudió afuera, o siempre estudió aquí?
No, yo estudié en la Matías.
Entiendo que su familia es cafetalera.
Sí, de mi papi, del lado de mi papá.
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¿Estuvo familiarizada con la la finca, con el trabajo agrícola?
Sí, un poco, un poco. Precisamente nosotros teníamos una propiedad en oriente, fue la que dejamos descuidada durante muchos años porque la guerrilla llegaba mucho a la casa. Mis abuelitos vivían ahí, y mis abuelitos se tuvieron que mudar a San Salvador, porque era peligroso. Yo sí me acuerdo súper bien de todo eso.
¿Usted no iba a cortar, ni iba a ayudar?
Íbamos a ayudar con mis primos, la verdad que es súper chivo. Hacía tortillas porque les dábamos de comer a las personas que cortaban, entonces ahí hacíamos las tortillas, teníamos un molino en la finca, hacíamos las tortillas, preparábamos los frijoles, y a las que cortaban les dábamos de comer y todos los primos nos involucrábamos en eso, teníamos como ocho perros, mi abuelo les tiraba pan dulce en las tardes, era parte como de una infancia bien bonita, porque crecimos en el campo con mis primos, todos pasábamos ahí las vacaciones, nos pasábamos un mes, dos meses, todo el verano, toda la vacación del colegio.
¿De qué años estamos hablando?
Ahí si estábamos hablando allá por el 78, quizás. Ya en los ochentas ya no se podía ir.
¿Cómo fue que atacaron la finca?
En todo oriente llegaba con mucha frecuencia la guerrilla a pedir impuesto de guerra. Bueno, la casa la pintaron de FMLN, amenazaron a mis abuelos, y eso que no éramos grandes caficultores tampoco. Éramos pequeños caficultores, pero sí tuvimos que dejar de ir porque se puso bien peligrosa la zona. Entonces ya nos fuimos y ya nos quedamos como en una vida más capitalina, en el colegio, la verdad que no había tanto qué hacer en esa época. Reunirnos en casa de amigos... yo tuve una infancia feliz y una juventud feliz, creo yo, la verdad que sí.
¿Y no estaba interesada en viajar, en conocer el mundo?
A mí sí me gusta viajar, pero no creo que así, tanto, tanto.A mí me gusta estar aquí, me gusta conocer, y de hecho con Rodrigo sí hemos tenido la oportunidad de conocer varios lugares y él es un libro abierto.. que no necesito guía turística cuando estoy con él, y es súper interesante la verdad. Pero a mí me encantaba y me encanta vivir aquí.
¿Usted cómo concebía lo que estaba pasando en aquella época?
La verdad que nosotros no comprendíamos mucho qué estaba pasando, y sí definitivamente lo veíamos como un atentado contra la gente y el pueblo. Yo soy bien antiguerra, yo creo que las guerras no son ninguna solución para ningún problema, al contrario, las guerras sólo traen destrucción, más tristeza, desintegración familiar. Soy bien pro paz, y por supuesto que no nos gustaba que estuviera la guerra, queríamos que se terminara, teníamos esa pequeña preocupación siempre ahí en el fondo, y gracias a Dios se terminó.
¿O sea que que se hubiera unido a estas marchas que se hicieron en todo el mundo en contra de la guerra de Irak?
Yo creo que la guerra de Irak... yo en general estoy en contra de las guerras, inclusive la de Irak. No sé si hubiera estado en las marchas, probablemente si yo hubiera sido americana probablemente, no sé; pero yo creo que la guerra de Irak es una guerra que no termino de comprender, y no le podría dar una opinión, porque es tan complicada toda esa situación y yo realmente no soy experta en ese tema.
¿Pero sí está en contra del uso de la violencia?
Sí, estoy en contra del uso de la violencia, pero también comprendo y creo que El Salvador apoyó en su momento porque Estados Unidos siempre nos ha apoyado a nosotros. Pero son en misiones así como de paz, de reconstrucción, de mantener la seguridad.
¿Como convive con las armas: su esposo estuvo en la policía y creo que le gustan mucho?
Pero tiene que ver con el mantenimiento del orden y la paz. Todo lo que vaya encaminado a mantener el orden y la paz es positivo. Y Rodrigo es un hombre bien pacífico, créame. Y creo que todos queremos vivir en un país más seguro, y él hizo su esfuerzo encaminado a eso.
Él tiene afición por el tiro, como deporte. ¿Y usted?
Probé una vez pero no es nada que me guste mucho. Así es que no.
Imagino que ha de ser complicado.
Sí. Para él era como un deporte, pero nunca fue pistolero, por decirlo así. No es una persona que va a andar con esas cosas.
¿Cómo se conocieron?
Él me vio en una reunión de su familia y varias de sus parientes me conocían.
¿Hace mucho tiempo?
Preguntó quién era yo… Sí, hace mucho tiempo. Tenemos nueve años de casados y anduvimos como tres años de novios. Más de 12 años ya. Entonces su parientes nos hicieron como un… él dijo que quería conocerme y unos de sus parientes me invitaron a almorzar.
¿Él ya la había visto?
Sí. Me invitaron a almorzar y yo ¡chivo! Fuimos a La Ola y él “de casualidad” llegó a La Ola y la gente con la que yo estaba lo invitó a la mesa. Y yo: qué raro que solo a mí me platica. Ya después hubo otra reunión de su familia, a la que me invitaron y fui. Y nos volvimos a ver. Ya después me empezó a hablar por teléfono, nos empezamos a hacer amigos… así fue.
¿Usted ya había estado casada?
Sí.
¿No había problema con su ex esposo?
No. Eso había pasado hace tiempo.
Así como que mirá…
No, la verdad que no. Y ni vivía aquí. En ese sentido ningún problema. La verdad es que fue una gran bendición que apareciera Rodrigo.
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Usted estaba sola cuando lo conoció?
Estaba sola. Pensaba que nunca me iba a volver a casar.
¿Por qué?
Como no me fue bien la primera vez. Pero gracias a Dios conocí a un hombre bueno que quiso a mi hija. Y que la ha tratado como una hija de él.
Y él…
Tenía una hija también, de la misma edad, en el mismo colegio. Y la verdad es que las dos niñas se quieren como hermanas de verdad. Y eso es una gran bendición porque eran dos niñas solas que encontraron esa compañía que necesitaban.
¿Pero no se quería volver a casar?
Al principio pensaba que no. Que iba a salir adelante yo sola. Hasta que lo conocí me cambió las ideas.
¿Con su ex se lleva bien?
Tenemos una relación cordial. Lo que pasa es que no vive aquí.
¿No funcionó?
No. Estábamos muy jóveness y tal vez no estábamos preparados para formar una familia. No funcionó y cada quien en su vida. Aunque él siempre se comunica con Michelle. Ella tiene contacto siempre con su papá.
¿No se pone celoso Rodrigo?
No es nada celoso, gracias a Dios. Hay gente que piensa: “trabajaba en la policía… ese suegro”.
Eso.
No, pero para nada celoso. Es un hombre con una gran autoestima y autoconfianza. A mí nunca me ha celado.
¿Y a sus hijas?
Tampoco.
¿No ha llegado ningún joven con aspecto extravagante?
Hubo uno al que le dijo: mirá, ese muchacho tiene cierta famita, tené cuidado. Pero de ahí con los novios, el encantado de tener presencia masculina en la casa. Y es súper buena onda con los novios de las niñas.
Sí, porque tener de suegro al director de la policía…
No, él se pone del lado de ellos, creo yo. Es buena onda y ellos son muchachos buenos. Ni modo, tiene que acostumbrarse a la idea.
Volvaamos a hablar de usted. ¿Cuál es su principal aspiración, como Celina? No como esposa del candidato que está en campaña.
Llegar a un equilibrio entre trabajo y la vida familiar. Y ayudar, es que mi mami desde que nací, dio la promesa de ayudar a los niños con discapacidad, si yo nacía bien. Es que venía con montón de problemas. Pero logré sobrevivir.
¿Qué problemas tenía?
Le costó mucho tener hijos, perdió seis hijos y solo nacimos dos. El doctor le había dicho que tenía que estar en reposo, nací prematura, tenía complicaciones en el corazón... nací con todos los achaques que se podía tener al nacer, y en ese momentos no se tenían los avances en la medicina. Ella entonces le ofreció a Dios que si yo me salvaba iba a dedicar toda su vida a servirle a los demás, a los niños que tienen discapacidad. De hecho estuvo en la directiva de la Asociación Salvadoreña de Rehabilitación, en Bienestar Policial... Me gustaría tener una vida plena, normal, feliz.
Disculpe, y ¿cómo superó los problemas de salud con los que nació?
El soplo del corazón se me cerró, el hígado me funcionó.
Ya está bien, entonces.
Ya, la verdad es que sí, me súper curé. De chiquita era súper enfermiza, pero hubo una edad en la que me nivelé, ahora normal.
¿Y qué piensa de las feministas?
Yo no soy feminista.
¿Pero qué piensa de ellas?
Yo soy orgullosamente femenina. Creo que ellas tienen un su pensamiento muy particular, que tal vez está fundamentado en cosas reales y que gracias a personas tal vez con ese empuje la mujer ha progresado en la sociedad, pero siento que es un poco radical. Aquí no es de poner a los dos sexos como opuestos, sino que como complemento. Yo tengo una visión diferente, creo que ellas a veces se van más por el lado de que la mujer está contra el hombre, y no tiene que ser así. Si nosotros necesitamos de los hombres y los hombres necesitan de las mujeres, y a mí me hace feliz un hombre y a él lo hace feliz una mujer. Veo a la mujer con necesidad de seguir progresando en este país y seguir ganándose los espacios que yo sé que tienen la capacidad de ganarse, pero no con una cuota, sino que nosotros nos vamos a ganar nuestros espacios. Y tenemos que hacer un cambio cultural también en los hombres. Aquí hay machistas hombres y hay machistas mujeres, la misma mujer a veces traslada el machismo a sus hijos.
¿Y ha tenido alguna discusión con feministas?
No, nunca. Nunca he tenido quizás oportunidad tampoco de platicar con ninguna. Yo creo que hay que respetar las opiniones de cada quien. Ellas tienen una manera de ver las cosas y yo se las respeto.
¿Y qué piensa sobre el matrimonio entre hombres o entre mujeres? Es un debate internacional que el diputado Rodolfo Parker llevó a la Asamblea Legislativa, mocionó la prohibición de los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Yo estoy de acuerdo con el diputado Parker. Nosotros no tenemos un discurso para las personas que opinan de un modo y otro discurso para otros. El matrimonio es entre hombre y mujer y defendemos la vida desde su concepción hasta su último suspiro. Esa es nuestra opinión, esa es mi opinión. Yo creo que Dios nos puso en pareja en este mundo, hombre y mujer. Y yo respeto, de hecho tengo amigos que son de otras tendencias y los quiero muchisísimo, pero ellos también saben que yo estoy a favor del matrimonio únicamente entre un hombre y una mujer.
¿Qué haría si un día llegara una de sus hijas y le dijera: “mamá, quiero confesarte algo: fijate que estoy enamorada de mi mejor amiga”?
Con el dolor de mi alma, lo tendría que aceptar. Realmente ese tipo de cosas no las puede uno imponer, y en ese sentido tenemos que ser lo suficientemente abiertos como para entender que no toda la gente va a pensar igual que uno. Yo definitivamente creo que se tienen que respetar todas las preferencias, pero si a mí me preguntan...
¿Pero no la regañaría ni le diría “¡nooo, en este momento te vas de la casa!”?
La trataría de orientar, pero definitivamente hay cosas contra las que uno no puede luchar. Nunca he estado en esa situación, y así como lo veo no creo que esté tampoco, pero creo que hay muchos padres a los que les toca afrontar esa realidad y lo más importante es que un papá siempre tiene que seguir siendo papá de su hijo. Aunque no esté de acuerdo con algunas ideas o lo que sea, creo que es un error que un papá se aleje o corte relaciones con su hijo por algo así.
¿Y si una le dijera un día: “Mamá, voy a iniciar mi carrera, pero en el FMLN. He conocido a un bicho de los Amigos de Mauricio, me llega y creo que hay que cambiar las cosas…”?
Definitivamente tendría una conversación larga con ella, pero igual seguiría siendo mi hija. Aunque pensara diferente que nosotros, esa situación la veo bien difícil también porque las niñas requieren a Rodrigo y están bien claras, creo yo… ellas estudian en el Liceo Francés, ellas conocen el socialismo de Francia, pero sí están claras de cuáles son las diferencias. En ese sentido sí compartimos nuestro pensamiento, aunque si llegara un caso de que tiene un novio del FMLN y “me quiero hacer amiga de Mauricio Funes”, yo creo que tendríamos que conversar y que realmente el hecho de un enamoramiento no sea justificación para que cambie una mentalidad. Pero a la larga, tenemos que respetar, ya están grandecitas.
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¿Usted se considera anticomunista?
Yo no soy ni radical… realmente no tengo ningún pensamiento superradical pero sí creo que están equivocados. Y es por una sencilla razón: se oye bien bonito y realmente uno quisiera que hubiera equidad, que todo el mundo fuera igual y que todo el mundo estuviera bien. Pero cuando uno se imagina la equidad, se imagina que todos están bien y no que todos estén mal, porque en el comunismo lo que ha pasado es que todos están parejos, pero bien fregados. El comunismo, hipotéticamente tal vez suena bonito, pero se les olvidó incorporar un componente muy importante en toda su filosofía, que es la naturaleza humana. Los humanos somos imperfectos y los humanos, realmente… Hay muchos egoísmos de los cuales tenemos que defender a la sociedad; y las personas que desgraciadamente llegan al poder en el caso del comunismo, los únicos que están bien en esos esquemas son los del grupito cercano a los gobernantes, y en lugar de repartir la riqueza se reparte la miseria. Creo que hipotéticamente es bonito pero el componente de la naturaleza humana quedó fuera, y no lo podemos dejar fuera, no podemos confiar en que los todos hombres van a ser justos y que todos en verdad van a luchar porque toda la gente esté mejor. Eso es una utopía.
Pero en la vida real tampoco se da que los ricos, sólo por ser buenos, repartan la riqueza.
Sí, correcto. Por eso es que hay que llegar a un balance. Pero en un sistema de libertades todo el mundo tiene la libertad de superarse. Poma… Poma, el abuelo, tenía un tallercito. O sea, una persona… Ahí convergen factores como la buena suerte, la oportunidad de estar en el lugar adecuado y en el momento adecuado, esfuerzo personal y también las oportunidades que el sistema económico brinde. En un sistema de libertades, si realmente a las personas se les convergen estos factores, como ponerse las pilas, esforzarse duro y tener buenas ideas y un poco de suerte, tienen la oportunidad de progresar. Y entiendo, es mentira que los ricos van a repartir su dinero, y es más, a veces la gente que es bien pobre y que llega hasta una situación económica acomodada se les olvida muchas veces de dónde vienen. Pero es por eso que tenemos que fomentar la solidaridad a través del rescate de valores en nuestra sociedad.
¿Usted cree en la teoría del rebalse clásica, esa que dice que habrá un punto en que habrá tal riqueza alguna vez que el dinero rebalsará desde los ricos hasta los pobres?
No, yo no lo vería así. Lo veo más como que tenemos que generar las oportunidades en todos los niveles y no sólo fomentar a las empresas grandes. Veo más que va a haber rebalse pero no necesariamente de arriba hacia abajo, sino que en todos los niveles de la pirámide. Fomentando la mediana, pequeña y micro empresa, creo yo. Creo que sí tiene que haber un reordenamiento en la economía potenciando por el Estado pero en el que concurran todos los sectores de la población. Creo que en este país lo que necesitamos es más orden. Ordenarnos más para que la distribución de la riqueza sea más equitativa pero no matando a la empresa privada. Al contrario, fomentándola en todos sus niveles.
¿Cómo se mata a la empresa privada?
Con medidas socialistas, como el control de precios, como en Venezuela. Y de verdad, investiguen, no me crean a mí… En Venezuela lo que ha pasado es que se puso control de precios en un montón de temas de granos básicos y otros productos. ¿Qué pasó? Las empresas quebraron, cerraron y eso generó desabastecimiento.
¿Usted es de las areneras que piensan: “los comunistas se van a tomar el país”?
Bueno, seamos realistas, aquí estamos hablando de personas que tienen nexos claros con el socialismo chavista, que siempre han sido amigos de Cuba, de Ortega, que han tenido vinculaciones con las FARC. Aquí no estamos hablando de socialistas franceses. Y en eso estoy clara. Yo no sé si es comunismo o socialismo o cómo se llame, pero sí son esquemas y mecanismos que, a todas luces, en otros países han fracasado y han traído más pobreza a esos países que los han adoptado. En ese sentido, creo que estamos ante un partido de muchas personas radicales.
Ya nos metimos en…
¿A filosofar?
No… en la campaña
Sí.
Usted, si llegara a ser primera dama, ¿no sería como un adornito, que va a actos y que tiene prohibido dar declaraciones?
Ya es muy tarde para eso porque aquí estoy. Definitivamente no. Yo he trabajado desde que tengo 19 años y ustedes han visto que he andado del tingo al tango en la campaña, yo creo que ya si Dios nos da la oportunidad en un futuro gobierno, no me quedaría en mi casita o solo de adornito, definitivamente, porque no, hay demasiadas necesidades.
¿Y haría las funciones tradicionales que ha hecho hasta ahora la primera dama?
Nosotros estamos planteando una reorganización de todo el aparato social realmente, con la creación de un ministerio.
¿Cómo harían ese ministerio de desarrollo social?
Bueno, tenemos que crearlo, tiene que haber una reforma de ley para la creación de este ministerio, en muchos países ha dado súper buenos resultados, en México hay uno.
¿Usted sería una especie de ministra?
Yo no sería la ministra. Habría un ministro o una ministra encargada del ministerio, yo estaría más en los consejos, estaría de verdad súper de cerca supervisando que todos los programas presidenciales, todos los programas sociales, se implementen a través de este ministerio.
De Rodrigo Ávila dicen que le cuesta hablar en público, que no es el mejor candidato, pero que hace click con la gente... dentro del partido, mucha gente me ha dicho que, en contraste, usted tiene más capacidad de hablar y podría hasta robarle cámara.
Esos son, precisamente, algunos pensamientos…
Esto lo dicen el partido, no le estoy hablando de “comunistas”, je, je.
Sí. Yo no estoy ajena a ese tipo de comentarios. Estoy consciente de que en algún lado u otro se ha dado. Pero, gracias a Dios, Rodrigo se siente súper contento con el trabajo que yo estoy haciendo. Rodrigo no es una persona que se ha preocupado de que nadie lo opaque jamás. O sea, Rodrigo nunca ha sido un acomplejado en ningún sentido. Rodrigo siempre ha sido de la idea de que “todo suma”. Y yo sé que él está contento con el trabajo que estoy haciendo yo. Yo sé que eso es lo que él quisiera que yo hiciera, que eso es lo que él espera que yo haga; no sólo por él, sino que también por el país. Y, en ese sentido, hay personas también que tiene esa preocupación que usted dice. Pero, realmente, tengo el apoyo cien por ciento de Rodrigo. Y el hecho de que dicen que él no habla bien, quiero decirle que yo no estoy de acuerdo. Porque él tal vez no tiene la mejor oratoria, pero él es el que habla con más verdad. O sea, Rodrigo tal vez no es un excelente orador, pero sí un buen comunicador y lo más importante es que Rodrigo habla con la verdad y yo creo que eso, el pueblo salvadoreño lo tiene que apreciar. Para mí Rodrigo ha sido una gran escuela y, en ese sentido, esas preocupaciones son individuales y ni modo, ¿verdad?
Ja, ja, ja.
No podemos decir nada al respecto, de que la gente hable así.
Salgámonos de la campaña. ¿Qué lee, qué música oye, cuál es su pasatiempo?
Lo que más me gusta es estar con las niñas y ver películas de muñequitos con ellas. De ahí, siempre me gustó muco leer…
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¿De películas?
Me gustan las películas que no me voy a complicar, ni voy a sufrir. O sea, esas películas trágicas, que al final se muere la niña o algo por el estilo. Mejor que me digan que el final va a ser feo, mejor ni la veo. No me gustan las películas del Holocausto, no me gustan las películas de guerra.
Y de muñequitos, ¿cuál es su favorita?
Me encanta… Vaya, me encantan todas las de Disney. Me gusta Los Dálmatas, La Bella y la Bestia, me gusta La Sirenita, me gusta Shrek, ¡todas las películas de Disney me gustan!
Pero sus niñas ya no ven eso.
La chiquita sí. Estoy repasándome todas las películas de Disney, otra vez, con la chiquita. Pero me gustan más, así como dice Rodrigo: “las girly movies”. Me encanta “My best friend´s wedding”, por ejemplo. O sea, me gustan también dramas, dramas así, que lo hacen pensar a uno y lo conmueven, pero que no tengan finales trágicos. Los finales trágicos no me gustan para nada. Una película que me encanta: “Cinema Paradiso”, no sé si la han visto… eh, qué más. Bueno, “My best friend´s wedding” es una de las películas favoritas de los dos. Porque como esas comedias románticas, verdad, que uno no sufre. A mí me gustan las series de televisión.
¿Cuál serie le gustaba?
Me gustaba una, que la cancelaron, me gustaba, que se llamaba “Men in trees”, con la Anne Heche. Que era de una señora que vivía en Alaska, que era escritora. Y a mí me encantaba y la cancelaron.
¿Y ahora qué le gusta?
Me gusta Friends, me gusta ese tipo de series.
¿Puede ver series ahora?
A veces, que llego en la noche, las series las veo con mis hijas grandes, verdad.
¿A qué hora se levanta en un día normal?
A las 6 de la mañana, la mayoría de veces. Hoy me tocó a las 5, pero normalmente a las 6.
¿Qué es lo primero que hace en el día?
Lo primero que hago en el día es despertar a la chiquita, ver que se arregle, desayunar, arreglarme yo; o sea, en la mañana básicamente es…
¿No la llevan ustedes al…?
Ay, a veces. Pero últimamente no puedo mucho. Entonces, me encargo nada más como de despacharla y yo a arreglarme para salir a otro lado.
¿Cuántos años tiene?
Cinco.
¿No le prepara una lonchera ni nada?
No, no se la preparo yo. La verdad es que pago y en el colegio le dan de comer. Hay servicio de comida en el colegio y le gusta, porque siempre le dan postre. Entonces le gusta.
¿Y luego?
Después me voy a la oficina. A la casa de campaña; o me voy de gira, o ando en entrevistas. Siempre hay algo que hacer. Pero sí salgo temprano de la casa y llego tarde. A veces llego un ratito en la tarde, que me cambio, y aprovecho un ratito estar con la niña, ver los deberes.
Me imagino que los fines de semana también son difíciles.
Es que en campaña no hay fines de semana. A mí sí me hacen falta mis fines de semana, pero en campaña es cuando la gente está en sus casas y uno tiene que aprovechar a salir, a tener ese contacto. Entonces, en fines de semana es más trabajo el que hay, que el día de semana.
¿Cuánto tiene así?
Desde mayo del año pasado, quizá. Más o menos.
¿Qué estuviera haciendo, si no estuviera en campaña?
¿En los fines de semana?
En los fines de semana y ahorita.
Ahorita estuviera en el banco. Y, en los fines de semana, los sábados hacer mandados, ir al súper, ir a misa al mediodía, después de misa irnos a almorzar a algún lado; en la tarde, no sé, ir al cine o… los almuerzos por lo general se extienden, más cuando son almuerzos familiares, se hace tarde. Y, el domingo, o quedarnos en la casa o buscar irnos a alguna playa o ir al campo. Buscar algo qué hacer. Ir al cine, nos gustaba un montón ir al cine.
¿Cuánto tiempo tiene?
Tenemos como nueve meses de estar con esta vida. Pero sí, la ida al cine, a Rodrigo y a mí, nos hace falta, pues. Rodrigo era fanático de ir al cine.
Ahora van a tener que sacar a toda la gente de la sala para poder estar. Ja, ja, ja.
No, no. Lo que pasa es que no nos queda tiempo. Pero hoy alquilamos películas y Rodrigo se tarda dos semanas para ver una película, porque ve 10 minutos diarios de película, creo yo. Porque llega tan noche, tan cansado, que no la logramos ver entera. O sea que sí nos ha cambiado un montón la vida.
¿Pero piensan llegar otra vez a ese punto, o ya no?
Hemos platicado de qué haríamos, de cómo sería la vida estando en la presidencia y sí, hemos hecho como un esquemita mental de dedicarle un fin, o dos fines de semana a la familia y, de ahí, dedicarnos a un proyecto que yo tengo, que es de voluntariado social.
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¿Cuándo fue la última vez que tomó un libro y se puso a leerlo en una hamaca?
En una hamaca probablemente hace un año. Tengo dos libros empezados ahorita, uno de sicología de mercado y otro que se llama Liderazgo con propósito. Esos son los dos que voy leyendo poquito a poco... y también tenía empezado -que no he terminado- Cuentos chinos, de Andrés Oppenheimer. Y ahorita estoy leyendo también el Plan de gobierno de Rodrigo Ávila, porque son 300 y pico de páginas, o sea que no lo voy a leer tan rápido.
¿Y que no participó en...?
... Sí participé, pero yo más que todo en las mesas sociales. En las mesas económicas y temas de energía y esos temas sí estuve en algunas reuniones, pero no es que yo estuve en esas mesas, y siempre es bueno leer el documento final de cómo quedó todo.
¿No se ha metido para nada en el área de finanzas y en el área que usted más conoce?
Sí me he metido, pero estuvieron a cargo expertos, que son los que han liderado ese esfuerzo, como el embajador León y Rafael Lemus, que son dos lumbreras en temas económicos y son quienes tomaron la batuta de los temas económicos.
¿Usted no le da consejos a su esposo?
Uno mete cuchara, ¿verdad? Uno... “miren, ¿y esto se puede?” Uno da sugerencias, pero todo lo que viene en el plan de gobierno tuvo un debido análisis y estudio y cifras con todo. Yo sí metí mi cuchara por aquí y por allá, pero el documento final es un esfuerzo muy grande de un montón de gente.
Usted iba a misa todos los domingos.
Sí.
¿Ahora ya no va?
Cómo no, pero no con la constancia de antes.
¿Y qué piensa de monseñor Romero?
Creo que es un emblema aquí en El Salvador. Creo que está pasando por un proceso en el Vaticano, que están impulsando varios sectores de la sociedad, creo que su asesinato fue un crimen horroroso en contra de la iglesia católica, y en ese sentido creo que es una lástima que se ha instrumentalizado políticamente. Yo, honestamente, nunca he oído un sermón de él, he leído tal vez extractos que han salido en uno u otro lugar, pero sinceramente yo estaba chiquita y no he leído sus sermones como para poder hacerme una visión personal.
No podría decir si estaba de acuerdo con lo que él predicaba...
Sí, la verdad es que no podría yo emitir un juicio en ese sentido, porque estaba chiquita, no me acuerdo y no he tenido la oportunidad de oír sus sermones. O sea que realmente yo no sé de todo lo que se oye en el tema de él, qué es y qué no es.
No le ha interesado mucho...
Lo que pasa es que como hay tanta información confusa en el tema de monseñor, no podría yo emitir un juicio en ese sentido, pero sí pienso que lo que le pasó fue un crimen que no debió haber pasado.
Usted estudió en una escuela laica y entiendo que sus hijas también.
Sí.
¿Qué preferiría si tuviera las opciones: jesuitas, maristas u opus dei?
Hoy hay otra opción, que son los Legionarios de Cristo. La verdad es que...
Los “Millonarios de Cristo” les dicen también.
¡Los “Millonarios de Cristo”, ja, ja! Mire, la verdad es que Rodrigo es marista y creo que tienen una muy buena educación los maristas. Yo no sé, quizás no me podría casar con una corriente, creo que hay que evaluar el colegio en sí... yo pienso que los principios que se les inculcan a los niños son muy buenos.
¿Y por qué optaron por la educación laica?
¿Por la laica?
En este momento interviene Alejandra de Barraza, asistente de prensa, quien advierte sobre la hora: “Ya es bien tarde... ya son las 9:20”. Celina de Ávila la escucha y continúa con su respuesta.
Bueno, por temas de currículo de las materias, por tema de experiencia, de las oportunidades que pueden tener después, por idioma, por oportunidades que pueden tener después. Por temas académicos fue que tomamos la decisión.
“A las 9 teníamos que estar allá”, insiste la asistente. La esposa del candidato presidencial asiente y cierra la entrevista con una muy salvadoreña interjección: “¡Hijuelule!” Toma sus cosas, se despide y se marcha.