martes, 17 de marzo de 2009

Hermanos y hermanas areneros todos. En primer lugar y aquí acompañado de nuestro Presidente de la República, de nuestra Vicepresidenta, de nuestro Presidentes Cristiani, Calderón Sol, Flores, de nuestro COENA, de nuestro alcalde electo Dr. Quijano, de nuestro diputados, diputadas, alcaldes, alcaldesas. Estimados Directores de Sectores, Directores municipales, Directores Departamentales, en fin toda la familia arenera que aquí estamos, porque eso somos una familia. Y por supuesto de mi querida esposa y de mis hijas.

Quisiera a todos ustedes hermanos y hermanas antes que nada agradecerles por este gran esfuerzo, hemos hecho verdaderamente un gran trabajo, un gran trabajo que se ha motivado por esa vocación democrática, por esa vocación institucional. Por esa vocación que siempre ha defendido la libertad, y yo quiero darle las gracias al señor por habernos permitido trabajar juntos.

Cuando dije que nosotros íbamos a aceptar cualquier resultado que se diera, lo dijimos en serio, porque siempre nos ha movido esa profunda vocación democrática, esa profunda fe en que Dios tiene un propósito para todos. Hermanos y hermanas durante este año hemos trabajado arduamente, hemos trabajado arduamente por ofrecerle al país seguir luchando por esas libertades y por el bienestar y el progreso.

Hermanos y hermanas, una gran satisfacción tenemos todos los areneros. Primero que hicimos el mejor esfuerzo, segundo que en el proceso de ese gran esfuerzo que ha durado más de un año, no solamente hemos propuesto, sino que hemos ayudado a miles de personas, hemos trabajado con las comunidades, hemos desarrollado un esfuerzo en el que hemos atendido las necesidades, hemos escuchado a los salvadoreños.

Uno de los aspectos que en una democracia debemos de reconocer todos, es que a veces se logra el objetivo y a veces no. Sin embargo hay una cosa importante que hay que destacar este día: Ha sido más de un millón de salvadoreños y salvadoreñas que nos han dado su voto de confianza.

Y precisamente hermanos y hermanas, hoy en este momento es cuando los areneros de todos los tiempos, los areneros de todas las épocas, los areneros de todos los rincones del país hemos dado un ejemplo de lo que es justamente aceptar la voluntad del pueblo, pese a que ha sido una elección muy reñida, muy ajustada, y eso denota ese espíritu democrático, denota ese respeto, esa fortaleza institucional que nuestro partido ha venido adquiriendo.

Yo quiero hermanos agradecerles a todos ustedes. Agradecerles a los hermanos areneros, los hermanos de los partidos que también se unieron a esta gesta democrática que se han fajado durante todo este tiempo, que se han fajado durante este día. Hay algunos que todavía están allá en los municipios contando algunas actas que no han llegado. La mayoría ya llegaron.

Quiero agradecerles a todos y cada uno de ustedes y quiero patentizar que nuestro partido es un partido unido, es un partido fuerte, y en estos momentos es cuando más nos tenemos que unir.

Aquí tenemos hermanos y hermanas, aquí tenemos esa figura de bronce de nuestro máximo líder que dio el ejemplo de su espíritu democrático en momentos también difíciles y duros. Hoy me toca a mí como Presidente y candidato del partido replicar ese ejemplo de una manera histórica, respetuosa, democrática, transparente, responsable y madura.

Hermanos, nuestro partido ya ha estado en el pasado en la oposición. Hemos sido y seremos una oposición constructiva, una oposición vigilante, una oposición vigilante de que en nuestro país no se pierda el sistema de libertades.

Hermanos esa es una gran misión que nos queda seguir cumpliendo. Yo quiero expresar que en la democracia y en este esfuerzo que lo pusimos y lo dijimos siempre con sinceridad, pusimos este esfuerzo en manos del señor, le pedimos al señor que nos diera fortaleza, y con esa misma fortaleza que nos dio para desarrollar esta campaña, sentimos hoy esa fortaleza del señor para seguir adelante como partido y como buenos salvadoreños.

A Dios le pedimos sabiduría, y yo quiero a Mauricio Funes del FMLN reconocerle que en esta lucha cerrada el margen de diferencia le ha dado la ventaja, y le pido a Dios, le pedí a Dios que así como le diera sabiduría al pueblo salvadoreño se la de a él y a su partido porque nosotros los areneros, todos los que estamos aquí, y no estamos porque hemos buscado fama ni gloria, no hemos buscado riquezas, ni poder para nosotros mismos, porque reconocemos que los partidos no son un fin en sí mismo, sino un mecanismo para llevarle bienestar al pueblo y para generar y mantener la democracia.

Por eso así como le pedí a Dios sabiduría para todos nosotros y para el pueblo, le pido que le de sabiduría, que le de entendimiento, y por supuesto, y también le haga reconocer que seremos una oposición vigilante y garante de que se respeten las libertades de nuestro pueblo salvadoreño.

Para finalizar hermanos y hermanas, quiero decirles que estos son los vaivenes de la democracia y de la política.

Quiero reconocer de una forma especial a mi compañero de fórmula al Ing. Arturo Zablah que se ha fajado y que ha abonado para que nuestro partido en este momento histórico, en este momento crucial se vea también fortalecido por la incorporación de distintos sectores ciudadanos que hoy ciertamente hemos enfrentado la elección más dura.

El pueblo sabe que esta elección no se ha definido por grande números. Tenemos los salvadoreños que reconocer que al final de cuentas, la mitad de la población ha votado por una opción, y la otra mitad nos ha dado el apoyo. Y eso nos obliga aún más hermanos y hermanas para que unidos nosotros como partido, unidos nosotros con sectores ciudadanos como el que Arturo representa, unidos nosotros los areneros con los partidos que tienen una vocación democrática y que de una manera especial nos respaldaron dándonos su apoyo como el PCN, el PDC, el FDR, sigamos trabajando en esa gran misión que nos toca seguir: la misión de unir esas dos mitades del pueblo salvadoreño para que verdaderamente nos veamos, nos sintamos como lo que realmente somos, hermanos salvadoreños, hermanos hijos de Dios, y que logremos juntos todos y cada uno de los salvadoreños en esa sinergia y en esos esfuerzos construir un “País más Justo”.

Hermanos y hermanas el legado de ARENA es imperdurable, el legado de ARENA está aquí en nuestro país, se mira, se siente, y ese legado es precisamente el que ha permitido que hoy después de cuatro presidencias exitosas de ARENA a través de esa vocación democrática, esa institucionalidad de nuestro partido ha permitido que hoy El Salvador tenga un gobierno distinto, distinto pero como digo al que le estaremos exigiendo y pidiendo que no se aparte jamás de esa vocación democrática, de esa vocación en la que todos los salvadoreños queremos seguir manteniéndonos como un país libre, un país soberano.

Y por eso mismo hermanos, pueblo salvadoreño, los areneros y los hermanos que se nos han unido, tenemos que seguir en esa gran misión de trabajar para unir a El Salvador.

Que Dios los bendiga y ¡Presente por la Patria!


Publicado por Desconocido @ 11:32
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios