Un medio ambiente más sano y productivo:
Está rodeado de riachuelos y nacimientos de agua, y asentado entre las boscosas montañas casi en la frontera con Honduras. El municipio de La Laguna, ubicado al norte del departamento de Chalatenango posee una gran riqueza natural que se miraba afectada por la disposición final de las aguas negras del casco urbano.
Antes de recibir el apoyo del Programa de Alivio a la Pobreza de El Salvador (PAPES), las aguas grises y negras iban directo a quebradas y riachuelos cercanos, principalmente a la quebrada conocida como El Juez. Estas aguas negras contaminaban varios poblados, como el Cantón San José, el Barrio Los Guevaras y Los Guevaritas. Pero el problema no se limitaba al municipio, porque la quebrada El Juez es afluente del río Sumpul que recorre casi todo el departamento, que a su vez desemboca en el río Lempa. Así, las aguas negras de La Laguna eran una de las fuentes contaminantes de la principal fuente de abastecimiento de agua del país.
“La necesidad de hacer una adecuada disposición final de las aguas negras surge desde el Plan de Desarrollo Local que finalizó en el 2005", relata Baltazar Galdámez, alcalde municipal de La Laguna. “Cuando el plan fue actualizado, solventar esta necesidad ocupaba el puesto No, 5 de las 25 acciones prioritarias a realizar en el municipio”.
Con 4,341 habitantes, La Laguna está considerado como de pobreza extrema severa, según el Mapa Nacional de Extrema Pobreza de El Salvador (FLACSO - FISDL) y está ubicado en el número 27 de los municipios enlistados en esta categoría y por ello, forma parte de los municipios beneficiados por el Programa de Red Solidaria.
De acuerdo con el documento Los Resultados del CENSO FISDL en 32 municipios de pobreza extrema severa e inversión en infraestructura correspondiente a La Laguna (2006), del total de la población 48.84% son hombres y el 51.16% son mujeres. En dicho censo se detalla que según el tipo de sanitario que utiliza la población, el 43.8% usa inodoros, 46.1% usa letrinas y el 10.1% carece sanitarios.
Experiencia de éxito
Una ventaja que poseía el casco urbano es que ya contaba con un sistema de alcantarillado y una primera alternativa fue concentrar la descarga de las aguas negras en un solo lugar, pero entonces los problemas de mal olor y contaminación se volvieron más evidentes.
Había que buscar una solución mediante la construcción de una planta de tratamiento de aguas negras, ya que la contaminación no solo afectaba a los caseríos vecinos, sino también tierras con cultivos de frutales, hortalizas y caña de azúcar.
En búsqueda de alternativas viables, se dispusieron a conocer experiencias en otras localidades como Suchitoto, otras experiencias realizadas en Usulután y otras localidades en Honduras.
Además, ubicaron un terreno adecuado para construir la planta de tratamiento de aguas negras y comenzaron a realizar los respectivos estudios económicos y de impacto ambiental, que le permitiera elaborar la carpeta técnica requerida por el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), para la ejecución de los proyectos de infraestructura social básica, explica el alcalde Galdámez.
Realizar este proceso les llevó aproximadamente un año y medio.
Una vez cumplidos todos estos requisitos técnicos y dado que el municipio de La Laguna cumplía con los criterios para la asignación de los fondos provenientes del Programa PAPES, el FISDL procede a la construcción de la planta de tratamiento de aguas negras con el apoyo presupuestario otorgado por la Unión Europea. Estas obras fueron ejecutadas en seis meses y finalizaron en mayo de 2008.
La Planta de tratamiento de aguas negras de La Laguna es ahora una realidad y fue oficialmente inaugurada el 22 de julio de 2008 por el Presidente de la República, Elías Antonio Saca. Pero el trabajo de la municipalidad no termina acá. Además de lograr que la planta sea autosostenible, la meta es convertirse en un “municipio verde”.
La visión de futuro: un municipio verde
“Ahora pasamos a otra etapa”, anuncia el alcalde Galdámez, “Estamos buscando el financiamiento para hacer sistemas de riego por goteo utsando el agua tratada”.
De esta manera se hará una reutilización del agua procesada en la planta de tratamiento y su abastecimiento a los agricultores de los alrededores generará los ingresos necesarios para solventar una parte de su mantenimiento. “No habrá necesidad de trasladar estos costos como carga tributaria a la población”, dice el edil, quien enfatiza que con este nuevo enfoque, la planta de tratamiento se convierte en un proyecto de desarrollo económico local para una población en la que el 80.3% de los hombres se dedica a la agricultura y la ganadería.
Finalmente, explica que la Planta de tratamiento no es una iniciativa aislada, sino que es parte del Plan Municipal de Gestión Integral de los Recursos Hídricos, que posee tres ejes: el manejo del área natural La Montañona, la ampliación del servicio domiciliar de agua potable y la disposición final de las aguas servidas.
Fuente PAPES:
Documento 1 (PDF)
Documento 2 (PDF)
Paso a paso