Tras una larga y prolongada enfermedad, el domingo 20 por la noche, dejó de existir el reconocido empresario salvadoreño en la rama de la industria Raúl Molina Martínez, quien al momento de su partida se encontraba rodeado de su esposa, Fátima de Molina; sus hijos, Julio, Ricardo, Alexandra y Tania; sus nietos, hermanos y sobrinos.
Don Raúl nació en 1938, en el hogar formado por Raúl Molina Cañas, pionero de la industria panificadora del país y fundador de Pan Lido, y Delia Martínez de Molina, ambos de grata recordación. Fue el hijo mayor de este matrimonio.
Desde muy joven junto a su hermano Roberto fueron el brazo derecho de su padre, en la empresa panificadora símbolo de El Salvador, Pan Lido.
Tomó las riendas de esta empresa junto a su hermano Roberto, cuando su padre, don Raúl Molina Cañas, fue privado de su vida.
El fallecido fue vicepresidente de la República durante el Gobierno de Unidad Nacional, del cual era presidente el doctor Álvaro Magaña para un período provisional de dos años.
“El país ha perdido un gran elemento, él fue un gran funcionario, un gran amigo, gran empresario y un hombre con un gran sentido humano”, expresó el ex ministro de Economía de El Salvador doctor José Manuel Pacas, quien asistió a la misa de cuerpo presente del señor Molina, la cual se ofició en la parroquia de Montelena, y la que fue concelebrada por el obispo de Zacatecoluca, monseñor Samuel Elías Bolaños Avelar, y el vicario de la Diócesis de Zacatecoluca, monseñor Jesús Antonio Carpio, quienes eran sus amigos personales.
Don Raúl fue uno de los fundadores del Partido de Conciliación Nacional (PCN) y se desempeñó por varios años como secretario general. Además, ocupó una curul en la Asamblea Legislativa por dicho partido.
En 1982 impulsó la campaña del PCN, al ser en esta época la primera fuerza política de la Asamblea.
Hace algunos años se retiró de la vida política, la que siempre llevó de la mano con su responsabilidad empresarial y familiar.
Sus restos mortales recibieron cristiana sepultura en el campo santo de Montelena, donde se le rindieron honores de Estado y sus familiares, amigos y políticos le dieron el último adiós.
A partir de este día, a las 6 de la tarde, en la capilla de Montelena se oficiará un novenario de misas por el descanso eterno de su alma.