Para el Partido de Conciliación Nacional (PCN) y para Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), el gobierno de El Salvador no debe adheririse a la Alianza Bolivariana para Las Américas (ALBA), porque sería negativo para el país.
El vicepresidente salvadoreño, Salvador Sanchez Cerén, dijo en en Cuba que el gobierno estudia con calma la posibilidad de sumarse al ALBA.
Sin embargo, el el diputado pecenista Antonio Almendáriz no cree que el Gobierno de Mauricio Funes esté analizando integrar el ALBA, ya que el mandatario nunca ha estado a favor de esas políticas.
“La política externa la dicta el presidente Funes y él está en contra de eso y nosotros lo apoyamos, esa es una política que persigue el FMLN y nosotros no creemos en esas políticas antiamericanistas”, dijo Almendáriz, quien aseveró que integrar el ALBA, sería negativo para el país, ya que afectaría sus relaciones con Estados Unidos.
“No se trata solo de beneficios como el petróleo, hay otros países como Estados Unidos de los que obtenemos más beneficios. En Estados Unidos hay alrededor de tres millones de salvadoreños y en Venezuela, en Cuba, en Bolivia no hay”, dijo el diputado pecenista, quien agregó que no cree en esa unión de países como un espacio de encuentro de los pueblos y gobiernos que entienden que la América Latina Caribeña conforma una Gran Nación para enfrentar conjuntamente los desafíos del presente y del futuro, sino como una sede política del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
“No queremos que El Salvador se convierta en un saltélite más de la política de Hugo chávez”, comentó Almendáriz.
Por su parte la diputada arenera, Carmen Elena Calderón Sol de Escalón, enfatizó que integrar el ALBA sería una política que va en contra de las libertades de los salvadoreños.
“El Salvador no debería integrar el ALBA porque eso significaría un condicionamiento a las políticas de gobierno de Chávez, eso sería un error”, asegura de Escalón, quien además dice que esa política no trae ningún beneficio al país.
“Eso que por el petróleo es un beneficio es pura pantalla, no hay beneficios, lo único que lograrían es acabar con un sistema de libertades”, manifestó, agregando que “apoyar esa política es apoyar el socialismo del Siglo XXI, el cual lo que busca es un sistema en el que el Estado actua por encima de las libertades del individuo”.